domingo, 27 de junio de 2010

Mañana de PAUtinaje

Ayer se produjo otra sesión patinera de calidad, de la que, para variar, carecemos de documentación gráfica que lo pruebe, así que como buenas gentes de Fe, os lo tendreis que creer.

La mañana comenzó con una pequeña aventura, ya que decidimos llegar hasta el PAU directamente desde el barrio, hecho que implicó una excursión con mucha tensión acumulada en nuestros cuerpos... y es que cuán distinta se ve la acera y sus irregularidades cuando uno se sube en unos patines, y no digo nada de cruzar la calle cuando asoma el morro un coche, aunque sea a doscientos metros.

El primer gran escollo fue el atravesar el pavimento de puntitos rojos. Toda una odisea, porque impide el buen deslizamiento de la rueda y cada dos por tres se queda encajada. Por otro lado, qué difícil se hace el bajar una cuesta sin que haya coches contra los que frenar ( y si no que se lo pregunten a Noe...).

En cualquier caso, no hay mal que por bien no venga, ya que hemos aprendido varias cosas importantes, a saber:

1. Si el pavimento es irregular, aumentar la velocidad del patinado ayuda a pasar con más garantías dicho suelo.
2. Si hay una cuesta abajo y no se sabe frenar bien, hacer zig-zag puede ayudarnos a controlar la velocidad del descenso.

El freno que lleva el patín en la parte trasera es poco eficaz si no se usa con corrección, por lo que yo, de momento, me voy a comprar un ancla para poder echarlo a tierra cuando quiera parar.

En cuanto a las incidencias más notables del día, destaca por encima de todo la aparición estelar que hizo Noe, con la cual habíamos quedado en nuestra calle de ensayos y que apareció de la nada, subida en sus patines y a toda velocidad, pasándo como una exhalación por nuestro lado. Todos nos quedamos impresionados con esa velocidad y desparpajo que mostraba en la bajada, hasta que... bueno hasta que le vimos la cara de susto y comprendimos que no sabía frenar.

También merece la pena reseñar la caída en parado de Rkl, que nos dejó atónitos con la elegancia del movimiento o la de un servidor, con un estilo y un saber caer impresionantes.

En fin, un porrazo después ya estábamos todos ensayando métodos de freno efectivos. Después del ensayo y ya con mucho calor en nuestros cuerpos, fuimos hasta la Gavia a refrigerarnos. Otra pequeña aventurilla, de la que descubrimos que patinar por el suelo de la gasolinera que hay al lado del centro comercial es una bendición. ¡Ojalá todo el suelo del mundo fuése así cuando uno va en patines!.

Bueno, en general una sesión fructífera que nos ayudó a seguir mejorando.

Por otro lado, me gustaría decir que ya tenemos casi convencido a Alber de que se ponga unos patines. Seguro que dentro de poco le tenemos haciendo piruetas y malabares.
Por último, cabe destacar que hoy es el día del patín en Getafe y no me han querido llevar...

Seguiremos informando.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sois la caña, estoy deseando ver vuestros progresos. Saludos de un roller aficionado.

Anónimo dijo...

Jajaja :)
Gracias compañero!!!
Aunque vamos muy poquito a poco...
A ver si podemos mejorar, que falta nos hace.. :D
Un saludo!
Irene

Txema dijo...

Cuando quieras te pasas, que necesitamos maestros...